jueves, 25 de julio de 2013

Fragmento Once Minutos

"Érase una vez un pájaro, adornado con un par de alas perfectas y plumas relucientes,coloridas y maravillosas. En fin, un animal hecho para volar libre e independiente, para alegrar a quien lo observase. Un día, una mujer lo vio y se enamoró de él. Se quedó mirando su vuelo con la boca abierta de admiración, con el corazón latiéndose más deprisa, con los ojos brillantes de emoción. Lo invitó a volar con ella, y los dos viajaron por el cielo en completa armonía. Ella admiraba, veneraba, adoraba al pájaro.
Pero entonces pensó: «¡Tal vez quiera conocer algunas montañas distantes!». Y la mujer tuvo miedo. Miedo de no volver a sentir nunca más aquello con otro pájaro. Y sintió envidia, envidia de la capacidad de volar del pájaro.
Y se sintió sola.
Y pensó: «Voy a poner una trampa. La próxima vez que el pájaro venga, no volverá a marcharse».
El pájaro, que también estaba enamorado, volvió al día siguiente, cayó en la trampa y fue encerrado en la jaula.
Todos los días ella miraba al pájaro. Allí estaba el objeto de su pasión, y se lo enseñaba a sus amigas, que comentaban: «Eres una persona que lo tiene todo». Sin embargo,empezó a producirse una extraña transformación: como tenía al pájaro, y ya no tenía que conquistarlo, fue perdiendo el interés. El pájaro, sin poder volar ni expresar el sentido de su vida, se fue consumiendo, perdiendo el brillo, se puso feo, y ella ya no le prestaba atención, excepto para alimentarlo y limpiar la jaula.
Un buen día, el pájaro murió. Ella se puso muy triste, y no dejaba de pensar en él. Pero no recordaba la jaula, recordaba sólo el día que lo había visto por primera vez, volando contento entre las nubes.
Si profundizase en sí misma, descubriría que aquello que la emocionaba tanto del pájaro
era su libertad, la energía de las alas en movimiento, no su cuerpo físico.
Sin el pájaro, su vida también perdió sentido, y la muerte vino a llamar a su puerta.
«¿Por qué has venido?», le preguntó a la muerte.
«Para que puedas volar de nuevo con él por el cielo -respondió la muerte-. Si lo hubieses dejado partir y volver siempre, lo admirarías y lo amarías todavía más; sin embargo, ahora necesitas de mí para poder encontrarlo de nuevo."

Paulo Coelho

lunes, 22 de julio de 2013

Como imanes.

Y doy vuelta la cabeza 
y te repelo,
mas no puedo…
Y mi polo y tu polo se atraen…
Como imanes.
Y tus ojos y los míos quietos se observan,
mudos y pegados.
Y tu aura y mi aura en el mismo campo…
Eres materia.
Soy materia.
Y tu positivo y mi negativo se atraen…
Como imanes.
Y si estas lejos y nos quebramos
seguimos siendo,
imanes.
Mucho más débiles,
pero imanes.


Es el aliento de vida,
que proviene de tu boca 
el que me provoca
Es mi piel la que te reclama.
Y vuelvo a dar vuelta la cabeza y te rechazo.
Porque soy agua y vos aceite.
Porque soy libre...
Soy libre?
Entonces,
se pone de pié la dormida Razón,
haciendo añicos los fragmentos,
de los cristales quebrados
de un congelado corazón
marcado con los estigmas
de un desamor.
Anulando y contrariando lo que deseo,
porque no debo,
porque no vale,
porque no sirve
porque es poco.
Porque soy árbol seco
y necesito agua,
pero en torrente y a caudales…
Y ese dulce rocío fresco que me ofreces,
tan solo sirve,
apenas,
para que hoy,
moje mis labios.

viernes, 12 de julio de 2013

Nude

Si recorro tu cuerpo no es porque seas bello, no es por que planee hacerte mío, es para perderme unos instantes en la suavidad de tu piel.
Si recorro tus labios no es para pedir una vida entera junto a ti, no es para que te enamores de mí, tan solo es para sentir la candidez de tus besos en la oscuridad, para olvidar el movimiento del mundo mientras lo haces.
Si recorro tu sexo con mis manos no es para comenzar el libertinaje, no es para pervertir el momento, es para encontrarme con lo que aún no he conocido y que a veces quiero conocer.