Y cuando se trata de amor que puedo escribir, no añoro
pasajes de libros antiquísimos de amoresidealizados, no me desconsuela observar finales felices en las películas, como describir el amor, los capítulos de este cuento no hacen más que crear ficticias propuestas de amores pasajeros, venideros y que no califican como amor. Pero que es el amor, el único amor que conozco es el existente en Afrodita, pero quien es el que define lo que es el real amor, el amor es pendenciero, esclavizante, aveces agobiante, pero aveces es discreto. Situó el amor como algo efímero algo que tan pronto nace como desaparece, pero también lo observo mutable puede reaparecer en algún otro capítulo de nuestras vidas.
El amor es la virtud de hacer creer al otro que todas las cosas pueden mejorar, de que mañana no será diferente porque tienes a tu compañero al lado, el amor es sentir por unos instantes que podrías no levantarte de tu cama solo por seguir cogiendo con ella, de sentir su piel blanca estremecerse; el amor es enfermizo, tan enfermizo como creer que la otra persona nos pertenece, y cuando se pierde….. “Hipotéticamente” se va a España, uno se da cuenta del error que comete al asociar como pertenencia los seres queridos que están o estaban a nuestro alrededor. No somos dueños de nada.
Creo que el amor no existirá para siempre, quizás en estos momentos reafirmo mi más sentido y solemne pensamiento de que para ser parte del amor y enamorarse hay que dejar de lado una parte de nuestro individualismo y no sé, si algún día podría cambiar ese aspecto de mi pensar. El amor es fortuito llega sin pedirlo, sin idealizarlo, el amor se entremezcla ahora con el compañerismo y la camaradería, no sé si las cosas sean las más correctas pero claramente las personas son más libres si no se les atribuye convenciones morales y sociales. Este capítulo del cuento no tiene nombre, lleva unas pocas líneas pero sé que queda mucho por escribir, por ahora solo soy libre.