miércoles, 18 de mayo de 2011

Mi buen amigo el alce ~

Salió a escena; se enmudeció, miro al público y se apagaron las luces de la secuencia. El con su postura tácita volvió a mirar al público y sin precisar más, esputo el más singular y colérico cantar de sus sentimientos dejando aflorar un sin fin de palabras que nunca pudo expectorar antes, por su condición de bestia salvaje.
El público silencio por un instante y la reina menciono a sus subordinados como también al pueblo:
 - Su cantar es aparatoso mas lo condecoraremos como sir Alce de Wolverhampton, por su majestuosa revelación.


Acto en el cuál el bestial animal recito:


- No soy algo el cual, puedas adicionar a tu reata, soy independiente y pensante, no humano que has de dominar con esa corona refulgente y despampanante. Más el brío de mi existencia, va más allá de lo conocido y palpita cada instante, es inmutable como mi pensamiento, más no anhelo investiduras pues soy reacio al cinismo que se muestra frente al gentío desde tu poltrona.            
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Cierre de acto
Corriendo las cortinas se escucho el aplauso, el cual se abismo la vanagloria por algunos segundos de la concurrencia; no era un acto, era tan solo la veracidad del animal, preso de su racional y gran ser, que lo condujo a su propio desenlace en el pensar frente a una sociedad estúpida.
                                                                 
                                                                                                  Fin ~

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