lunes, 24 de septiembre de 2012

Candy Candy

                  A veces, es confuso el fluir de conciencia, me veo aquí escribiendo mientras escucho una canción japonesa, sí, japonesa, lo que pasa por mi cabeza en estos momentos es democracia, música, hipocresía, el sueldo de las Argandoñas, 29 días de huelga de hambre de los comuneros mapuche y un atardecer naranjo, las ideas fluyen de una manera enérgica pero como puedo expresar todas las sensaciones en un pequeño trazo de  30 líneas, como puedo expresar que si el viento es color morado para mi, para él es burdeo de que depende de que ustedes me crean? Porque la gente vive pendiente de una pantalla, quizás yo pierdo demasiado tiempo en la pantalla, pero no hay nada nuevo bajo el sol, de cierta manera yo también dependo de la pantalla, pero mis relaciones no las genero a través de ello, me siento ofuscada a veces cuando me dicen no te encontré por internet no te pude avisar, y que hueón ¿no tengo un celular, un teléfono de casa? es tan necesario que yo viva en el medio para que se acuerden de mi existencia, desde cuando se volvió tan interpersonal las relaciones, quizás estoy pecando de poco avanzada lo siento, no sé.

            Estuve pensando y me dije, “Hey Nicola, tienes pensamientos de una escritora pero lo expresas de la forma como lo haría un camionero” quizás es cierto, no encuentro la forma o la palabra perfecta para señalar de la mejor manera lo que estoy pensando, pero, ¿y que? No necesite palabras rebuscadas para que centraran su atención en este texto, ni tampoco quiero caer en pretensiones. Al menos hoy no es el día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario