viernes, 21 de marzo de 2014

Entrada, camino, puerta

Lo que me aterra no es lo que viene, lo que me aterra es tener la incertidumbre de saber si viviré el día de mañana, siempre dicen que hay que dar cara, pero solo me gustaría huir, correr tres años para volver al principio y estar asustada no es grato.

El miedo es incierto, es instantáneo, le tengo miedo a los golpes, a que me hagan cagar, que dañen a un ser  querido y ese es el gran temor de porque no estar escondida, mis culpas no deben atormentar sus vidas, en algún momento de mi vida decline a una mala decisión, las consecuencias son inherentes ya.

Ahora es cuando me gustaría que estuviera la Tamara, estaría escondida hibernando en su casa mientras hago como que los días no pasan mientras ella a gritos me demuestra lo inmadura que soy.


Si bajo todos estos argumentos el día de mañana me pierdo, solo diría que este es el mayor arrepentimiento de mi vida y si tan solo el tiempo fuera atrás lo pensaría dos veces antes de hacerlo.

Tengo miedo.

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