Como empezar diciendo todo lo que eres para mí, podría
llenar paredes explicando todo lo que eres para mí y puede que aun así no sea
suficiente, como explicar que eres mi principal guía indirectamente, he aprendido a volver a quererte, perdonar
todas tus equivocaciones. No somos perfectos y nunca lo seremos aprendí a
través del tiempo que dos padres masculinos no se pueden comparar, nunca serás
la parte emotiva y contenedora de mi infancia, eres esa parte alocada y juvenil
que mira, observa y calla, eres ese aquél que nunca me podrá gobernar y aun así
me protege y cuida. Eres tan distinto al tata, el tata era la perfección,
podría estar todo el día en su regazo, dándole la mano y el tiempo no pasaría,
mi gran utopía fue su existencia, tú contrariamente eres totalmente diferente,
nunca puedo estar tranquila cuando no estás en casa, donde andas, que haces,
con quien estas, son mis principales preguntas, siempre temo con que no estés,
no podría soportar que tú ya tampoco llegaras a no estar en mi vida.
Te amo tanto que todo el odio juvenil proyectado en peleas es como si nunca hubieran existido, perdí el odio cuando aprendí a perdonar tus mayores errores conmigo, no sé qué tan extraña es nuestra relación, pero te amo tanto que cada día me enorgullezco más y más de ser tu hija, no eres el mejor, pero si eres el padre que esperaba tener algún día. Te quiero hoy, mañana y siempre, nunca podría alejarme de ti, eres una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida junto con la Aiko, cada día estaré agradecida de esos principios de libertad que me inculcaste desde pequeña, hoy los uso para vivir.
Te amo Francisco Estay, ojala nunca me faltes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario