En el transcurso que tomo para darle la vuelta al
mundo para abrazarte por la espalda, mi cabeza da
vueltas y mi corazón se va afinando, se van
preparando para verte. La vida se va volviendo
otra cosa y los sueños se acercan cada vez más a
éste mundo de ojos abiertos en el que quiero
besarte como si no viviera para nada más.
Luego de darle la vuelta al mundo para abrazarte
por la espalda, me encantaría besarte el cuello y
que lo demás se dé solo. Que sólo sea amor lo
nuestro y que lo nuestro se deje llevar sólo por el
amor. Porque voy a hacerte mío sin que dejes de
ser tuyo. Voy a darte el amor que mi corazón te
pide, porque quererte es quererme y abrazarte es que
me abraces.
La vida es otra cosa porque te vi, y se mantiene así
porque me ves también.
De todas las distancias que podrían crearme
separación de un sinfín de cosas, la más molesta e
irritante es ésta que me separa de ti.
Porque todo lejos de ti es extraño y horripilante.
No sé por qué, pero eres tan bonito que me haces
sentir que a tu lado no podrían pasarme cosas
feas.
Quiero anclarme a ti con un beso en el cuello, con
un abrazo que te llegue por la espalda, con un
baile infinito con mis manos en tus caderas y mis
ojos en tus ojos.
De eso se trata la libertad, de estar contigo aunque
no necesite estar. De preferirte aunque no tenga
problemas con la soledad.
Porcupine.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario